Chocolate fue mi compañía y comprendo que sufrió los estragos del agua bajo la cual caminé los últimos días.



TUS ACCIONES abrieron paso a la humedad que enfrió todo lo que venía de ti hacía mí, la misma que desprendió nuestra historia de tú mente, enfermo tú corazón, no tuviste valor para reparar el daño y lo mejor fue cambiar de residencia!!!, en éste mundo todo parece ser "desechable", cuan equivocados están los que piensan así, hay cosas que el dinero no puede comprar y una de ellas es el AMOR!!!!


Chocolate tal vez tenga remedio, no deja de ser un objeto, pero yo... soy un ser humano para el alma, el espíritu y el corazón no hay repuesto, sólo me queda esperar que el tiempo sane la profunda herida que me haz hecho...