Los minutos inevitablemente transcurren, los tiempos cambian y la prisa rige nuestras vidas...

Se avanza; no siempre en línea recta, el viaje suele ser incomodo quiza por el medio de transporte, por el clima, la condición del camino, la compañía o la usencia, las emociones y los sentimientos; otras veces se retrocede, se gira en círculos, se toma el camino más largo y al final uno se da cuenta que esta en el mismo punto de partida...

Intento esconderme, trato de alejarme, de huir, en el trayecto uno encuentra una orificio, una ventana, una puerta que deja entrar un rayito de luz tan tenue que en esta bruma por algunos momentos pasa inadvertida, mas adelante la luz es nítida:"me dirijo hacia ella cuando estoy cercame topo con otra puerta, al abrirla te miro en la distancia...

Me doy cuenta de que busco una excusa para encontrarte... mi razón me recuerda que vi tu cuerpo partir y me dice que yo debo seguir...te fuiste físicamente, pero lo que eramos tú y yo se quedó en todo mi ser, mi cuerpo camina, pero mi corazón y mi alma están contigo; me estaciono en doble fila mientras espero que el tiempo haga su trabajo y me indique el rumbo...