Después de un tiempo y por un momento dejé de creer en las concepciones de mi alma y en los ribetes de mi corazón.

Luego de un tiempo, dejé de creer en las diatribas de mi propia memoria y regalé mis opciones,mis miles de caminos y oportunidades a personas que jamás creyeron en sus sueños.

Después de un tiempo, anudé mi lengua para no crearme una fantasía aleatoria a mi verdadero valor y no parecer descontento
a la par de todos aquellos que van marchando a la música que crean unos pocos.

Luego de un tiempo, renegué de todo lo que había visto, oído
y presenciado; borré completamente mi memoria y regresé a mi infancia, donde mi única preocupación fuese no ver las primeras gotas de una lluvia o no presenciar el último haz de luz de un día de invierno.

Después de un tiempo, dejé mis protestas fuera del vocabulario, relajé mis puños y mis piernas dejaron de correr.

Después de un tiempo, dejé que mis esperanzas volaran como aviones de papel, y que mis preocupaciones rolaran en el altamar de una cuneta de barrio.

Luego de un tiempo, escudriñé el cielo de día, siendo mi única preocupación ver a esos aviones que dejan una estela tras
de sí.

Luego de un tiempo, miré el cielo de noche, siendo mi única
alegría el contar las estrellas, y cuando me perdiera, volver
a empezar...

Después de un tiempo, cerré mis ojos, reí con todas mis fuerzas
y con todas mis ganas Y lentamente mi silencio, se fue transformando en una verdadera conversación con mi ser, con
mi Dios, con lo que soy, con lo que jamás seré.

Y por un momento fui libre al fin...


Jesus Alejandro Godoy
ARGENTINA

Me identifique con algunas cosas de éste escrito, aún no logro librarme de la carga que aplasta mis alas, pero trabajo en ello...